21 de diciembre de 2017

Folleto del camino de Santiago











El Camino de Santiago
 


Índice


ORACIÓN DEL PEREGRINO

Apóstol Santiago, elegido entre los Apóstoles, que fuiste el primero en beber el cáliz del Señor, y eres gran protector de los peregrinos: haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza en nuestro caminar de peregrinos, siguiendo el camino de la vida cristiana, y aliéntanos para que, felizmente, alcancemos la Gloria eterna.

OTRAS ORACIONES CRISTIANAS

Al santiguarse

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Al signarse

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Padrenuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Avemaría

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
¡Ea!, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡oh Clementísima, oh Piadosa, oh Dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo

Acordaos

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. ¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Oración al levantarse

¡Oh, Señora mía! ¡oh, Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a Vos; y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra.

Oración al acostarse

Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería.

Santo Rosario

(Por cada misterio se rezan 1 Padrenuestro, 10 Avemarías, 1 Gloria)

Misterios Gozosos (se rezan lunes y sábados)

1. La Encarnación del Hijo de Dios.
2. La Visitación de nuestra Señora a su prima santa Isabel.
3. El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
4. La Purificación de nuestra Señora.
5. El Niño perdido y hallado en el Templo.

Misterios Dolorosos (se rezan martes y viernes)

1. La Oración del Huerto.
2. La Flagelación del Señor.
3. La Coronación de espinas.
4. La Cruz a cuestas.
5. Jesús muere en la Cruz.

Misterios Luminosos (se rezan los jueves)

1. El Bautismo de Nuestro Señor en el Jordán.
2. La autorrevelación en las bodas de Caná.
3. El Anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración.
5. La institución de la Eucaristía.

Misterios Gloriosos (se rezan miércoles y domingos)

1. La Resurrección del Señor.
2. La Ascensión del Señor.
3. La Venida del Espíritu Santo.
4. La Asunción de nuestra Señora.
5. La Coronación de María santísima
(al finalizar el rezo de los cinco misterios del día)
Letanía lauretana
Señor, ten piedad.               Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.                Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.               Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.                     Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.              Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial.             
Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,      
Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo,                            
Ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios,            
Ten misericordia de nosotros.

Santa María. Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las vírgenes.
Madre de Cristo.
Madre de la Iglesia.
Madre de la divina gracia.
Madre purísima.
Madre castísima.
Madre virginal.
Madre sin corrupción.
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen consejo
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Virgen prudentísima.
Virgen digna de veneración.
Virgen digna de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen clemente.
Virgen fiel.
Espejo de justicia.
Trono de sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual.
Vaso digno de honor.
Vaso insigne de devoción.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.                   
Arca de alianza.
Puerta del cielo.
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los ángeles.
Reina de los patriarcas.
Reina de los profetas.
Reina de los apóstoles.
Reina de los mártires.
Reina de los confesores
Reina de las vírgenes.
Reina de todos los santos
Reina concebida sin pecado  original.
Reina elevada al cielo.
Reina del santísimo rosario.
Reina de la familia.
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Ten misericordia de nosotros.
Nos acogemos bajo tu protección, santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestra necesidad, antes bien líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oración: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y cruz, seamos llevados a la gloria de su resurrección. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El Apóstol Santiago

Santiago, pescador de Galilea, fue llamado por el Señor como apóstol, uno de los  doce primeros. Después de Pentecostés, y en cumplimiento del mandato de Cristo “Id al mundo entero y predicad el Evangelio”, le correspondió a él venir a España. Dificultades no le faltaron. Pero, en Zaragoza, sobre un pilar, se le apareció la Santisima Virgen, animándole.
Santiago llegó hasta la antigua Gallaecia, avanzando incluso hasta lo que se creía era el Finis Terrae, el fin del mundo.
Después de un tiempo evangelizando en España volvió a Palestina, donde Herodes Agripa le apresó y le mandó decapitar.

El hallazgo de su sepultura en Campus Stellae

Desde al menos el siglo VI hay documentos que sitúan al apóstol Santiago el Mayor predicando en España.
En el siglo IX, un ermitaño llamado Pelayo vio unas luces y oyó unos cantos de ángeles en un bosque solitario. Se lo comunicó al obispo de Galicia, llamado Teodomiro.
Éste ordenó las primeras excavaciones, en las que hallaron un sepulcro muy antiguo y especialmente digno. Indagaron, estudiaron. Era el cuerpo del Apóstol. Ahí se levantó un templo en su honor. Y empezó a ser realidad la ciudad de Santiago, y su gloriosa catedral. Ahí se conserva el más grande de sus tesoros: los restos mortales, el cuerpo del Apóstol de Jesucristo, Santiago, el hijo de Zebedeo.

Peregrinaciones

Camino francés

Son 32 las etapas del Camino desde Roncesvalles. Incluye las siguientes localidades, entre otras: Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, el Cebreiro, Palas de Rei y Arzúa.
El camino francés es la ruta más elegida por los peregrinos a Compostela.

Camino inglés

Normalmente tiene su punto de partida  en Ferrol o en Coruña. El camino de Ferrol pasa por Pontedeume, Betanzos, y  Sigüeiro, hasta llegar a Santiago (120 km).

Camino portugués

Puede arrancar de Lisboa o de Oporto. Cruza la frontera por Tui. Son un total de 18 kilómetros.
Se puede recorrer en seis etapas
Tui-Porriño (19 km)
Porriño-Redondela (15 km)
Redondela-Pontevedra (18 km)
Pontevedra-Caldas de Reyes (23 km)
Caldas de  Reyes-Padrón (18 km)
Padrón-Santiago (25 km)

El peregrino

La equipación exterior

Ropa ordinaria
Bastón, para apoyarse y defenderse de los perros, etc.
La concha de vieira. Esta costumbre nació cuando alguien tuvo un naufragio, y se encomendó a Santiago. Al salir del agua llevaba adheridas al cuerpo unas vieiras.  Estos moluscos le sirvieron de alimento, y llevó las conchas como recuerdo de su protección, dejándolas a los pies del Apóstol en Compostela.

La equipación interior

Hacer una buena confesión
Como seguidores de Cristo, debemos hacer un esfuerzo por reconocer que ofendimos a Dios en nuestras acciones cotidianas, palabras y omisiones. El sacramento de la Penitencia se denomina también SACRAMENTO de la reconciliación, del perdón, de la conversión y de la confesión.
Sólo pueden perdonar los pecados los sacerdotes, que lo hacen en nombre de Cristo. Cualquier sacerdote te ayudará a confesarte bien.

El examen de conciencia

(30 preguntas propuestas por el Papa Francisco para hacer una buena confesión)
Con relación a Dios
¿Solo me dirijo a Dios en caso de necesidad? ¿Participo regularmente en la Misa los domingos y días de fiesta? ¿Comienzo y termino mi jornada con la oración?
¿Blasfemo en vano el nombre de Dios, de la Virgen, de los santos? ¿Me he avergonzado de manifestarme como católico?
¿Qué hago para crecer espiritualmente, cómo lo hago, cuándo lo hago? ¿Me rebelo contra los designios de Dios? ¿Pretendo que Él haga mi voluntad?

Con relación al prójimo

¿Sé perdonar, tengo comprensión, ayudo a mi prójimo? ¿Juzgo sin piedad tanto de pensamiento como con palabras?
¿He calumniado, robado, despreciado a los humildes y a los indefensos? ¿Soy envidioso, colérico, o parcial?
¿Me avergüenzo de mis hermanos? ¿Me preocupo de los pobres y de los enfermos? ¿Soy honesto y justo con todos, o alimento la cultura del descarte? ¿Incito a otros a hacer el mal?
¿Observo la moral conyugal y familiar enseñada por el Evangelio? ¿Cómo cumplo mi responsabilidad de la educación de mis hijos? ¿Honro a mis padres? ¿He rechazado la vida recién concebida? ¿He colaborado a hacerlo? ¿Respeto el medio ambiente?

Con relación a mí mismo

¿Soy un poco mundano y un poco creyente? ¿Bebo,  como, fumo o me divierto en exceso? ¿Me preocupo demasiado de mi salud física, de mis bienes?
¿Cómo utilizo mi tiempo? ¿Soy perezoso? ¿Me gusta ser servido?
¿Amo y cultivo la pureza de corazón, de pensamientos, de acciones? ¿Alimento venganzas o rencores? ¿Soy humilde,  misericordioso, y constructor de paz?

Peregrinaron a Santiago

San Francisco de Asís

Nació en Asís (Italia) en 1181. Fundó la orden franciscana en 1208. Luego las Hermanas Clarisas; y finalmente la Tercera Orden, de carácter seglar. Recibió en su cuerpo –manos, pies y costado- los estigmas de Jesús. Murió en 1226, a los 45 años. Fue canonizado el 16 de julio de 1228, a los dos años de su muerte.
Dice la tradición que San Francisco estuvo en Santiago de Compostela en el año 1214.

San Juan Pablo II

Nació en Wadowice (Polonia) en 1920. Ordenado sacerdote en 1946, amplió posteriormente sus estudios en Roma. Fue nombrado Obispo de Cracovia en 1958 y creado Cardenal por el Beato Pablo VI en 1967. Asistió al Concilio Vaticano II. Elegido Papa en 1978, su  Pontificado fue fecundísimo, en documentos, viajes y encuentros con los fieles. Como Papa estuvo en Santiago por primera vez en 1982, y de nuevo en 1989, en la Jornada Mundial de la Juventud.
Murió en el 2005. Fue beatificado por Benedicto XVI y canonizado por el Papa Francisco en 2014

La  Catedral de Santiago

La Catedral actual se empezó a construir en el año 1075, por orden del Rey Alfonso VI, sobre la base de una iglesia prerrománica anterior.  Se sufragó su coste sobre todo con limosnas. En 1211 se celebró la  consagración definitiva.
Elementos artísticos especialmente reseñables son:

El Pórtico de la Gloria

Estilo románico, obra del Maestro Mateo.

El tímpano

Muestra a Cristo como Pantocrátor (Todopoderoso) en toda su majestad.

Fachada del Obradoiro

Fue hecha para proteger el Pórtico de la Gloria ante las inclemencias del tiempo. Esta fachada es hoy en día todo un símbolo de la fe.

Fachada de Platerías

Fachada románica. Fue hecha entre los años 1103 y 1117.

Fachada de Azabachería

Frente a la plaza de la Inmaculada. La puerta de entrada a la catedral  de esa fachada se llama Puerta del Paraíso.

Puerta Santa

Puerta del perdón. Sólo se abre los años jubilares o años santos.

En el interior:

Dos coros: uno de piedra y otro de madera.
La Capilla Mayor.
La Capilla de las reliquias.
El Tesoro de la catedral.
El botafumeiro
Es hoy un auténtico símbolo de la catedral. Es un incensario enorme que se mueve de punta a punta en el crucero del altar mayor.

La compostela

¿Qué es la compostela y cómo se gana?

La compostela es un documento que otorga el Cabildo Catedralicio a aquellos peregrinos que demuestran que han llegado a Santiago haciendo un recorrido de 100 km andando, o 200  km en bicicleta.
Para acreditarlo es necesaria una credencial que lleve el sello de  las diversas etapas del Camino que se hayan realizado.
El sello se puede poner en parroquias, albergues,  y otros establecimientos del recorrido.
La credencial se consigue en instituciones autorizadas para su distribución, tales como parroquias, asociaciones de amigos del Camino de Santiago, albergues de peregrinos, cofradías, etcétera. Si en el momento de arrancar la peregrinación el caminante no ha conseguido hacerse con ninguna credencial, suelen facilitársela en el primer albergue al que llegue o en alguna oficina de turismo de los puntos clave de arranque de la ruta jacobea.

Texto de la compostela

El cabildo de esta Santa Apostólica y Metropolitana Iglesia Catedral Compostelana, custodio de este sello  del Altar de Santiago Apóstol, a todos los peregrinos que llegan desde cualquier parte del orbe de la tierra, con actitud de devoción, o por causa de una promesa hasta la tumba del Apóstol, Protector de las Españas, acredita que (el nombre del peregrino) ha visitado devotamente este Sacratísimo Templo, con sentido cristiano.
En fe de ello, le entrego el presente documento, refrendado con el sello de esta misma Santa Catedral
Dado en Santiago de Compostela el……..

Testimonios de algunos peregrinos

El camino es una búsqueda de lo que somos y el propósito es encontrarse. En esa búsqueda estoy y con la venia de Dios lo lograré (José Manuel)
Hacer el Camino de Santiago me ha ayudado a encontrarme conmigo misma y con  Dios y ver cosas que nunca había visto (Sonia)
Tengo los hombros y la rodilla destrozados, pero pienso llegar a Santiago aunque sea a  gatas  (Adolfo)
Hoy aprendí, en el camino, que hasta donde menos lo esperas puedes llenarte de Cristo (Antonio)
Nunca mucho costó poco. Ojala que este camino os llene y os sirva para vuestra vida  (Pilar)
Esta experiencia para mí es nueva, pero creo que es necesaria. Cada uno  debe plantearse qué es ser cristiano: ser ipse Christus!, y plantearnos en serio hacer siempre su voluntad. Te pido, Señor, que sepa hacer siempre lo que debo (Esther)
Del camino de Santiago sólo se puede decir una cosa: hay que hacerlo para saber de  verdad qué tipo de personas podemos y debemos intentar llegar a ser. Si lo deseas de corazón,  Dios te ayudará a seguir (Rebeca)
Al hacer el camino descubres que los hombres siguen siendo humanos (Clara)
El camino es bello, pero lo que reconozco que más me ha llamado la atención es que te  invita a meditar y en las dificultades le dices: Santiago, ayúdame, y parece que las puertas se  van abriendo. Gracias (María José)
Deseo fervientemente que esta peregrinación me sirva, por intercesión de Santiago, para encontrar el verdadero sendero de mi existencia hacia la felicidad (Jaime)
El camino es mi encuentro particular con Dios, Él me acompaña (Pedro)
Señor, quiero en este camino llegar a encontrarte y entregarme a tu misión, a la que me tengas encomendada;  seguro que es maravillosa, y espero ser digna de ella (Concha)
Con este camino se demuestra que el camino hacia Dios y de la fe no es el más fácil, sino al contrario, más duro, pero al recorrerlo con amigos se hace sencillo, agradable y fácil de  recorrer (Bruno)

El regreso a casa

Propósitos de la peregrinación

Acercarme cada día más a Dios, poniéndome a su disposición como lo hizo Santiago. Crecimiento espiritual: vida de fe, de esperanza, de caridad;
vida eucarística.
Servir a los demás, imitando el ejemplo de la Virgen, que caminó deprisa para servir a su prima Isabel; compartir con los demás, nuestro tiempo, nuestro espíritu de servicio, nuestra oración por todos.
Conocer cada día mejor a nuestra Santa Madre Iglesia, que, en la peregrinación a los santuarios, expresa nuestro caminar hacia el cielo.
Crear una honda capacidad de dar gracias a Dios y a los demás. Con la belleza de los admirables paisajes del camino.
La peregrinación a Compostela debe ser recordatorio de otra más esencial: somos peregrinos en este mundo, la meta es el Cielo.

Acción de gracias

Gracias, Señor, por esta peregrinación a Compostela. Ha sido una bendición para mí y para los que me acompañaban.
Gracias porque has estado presente a lo largo de la peregrinación: en la Misa, en la confesión, en la oración común y personal.
Gracias, Señor, por la experiencia de fraternidad vivida a lo largo del camino. Compañía de personas, de los Ángeles Custodios, de la Santísima Virgen…
Gracias, Señor, por la convicción que ha quedado en mí de que es mucho mayor el bien que hay en el mundo, que el mal, aunque éste habitualmente hace más ruido.
Gracias por haberme permitido ganar este jubileo (solo en Año Santo), lograr la Compostela, y volver a casa lleno de alegría y amor.
Gracias Apóstol Santiago, porque has dejado muy grabado en mí el mensaje de la vocación divina, de la entrega total, de la fecundidad de la oración y el apostolado.
José Carlos López
pnrd_jlopez@yahoo.es
Vigo,2017