SEGUNDA PARTE
LA CELEBRACIÓN
DEL MISTERIO CRISTIANO
PRIMERA
SECCIÓN
LA
ECONOMÍA SACRAMENTAL
218. ¿Qué es la liturgia?
La liturgia es la celebración del
Misterio de Cristo y en particular de su Misterio Pascual. Mediante el
ejercicio de la función sacerdotal de Jesucristo, se manifiesta y realiza en
ella, a través de signos, la santificación de los hombres; y el Cuerpo Místico
de Cristo, esto es la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público que se
debe a Dios.
219. ¿Qué lugar ocupa la liturgia en la vida de la Iglesia?
La liturgia, acción sagrada por
excelencia, es la cumbre hacia la que tiende la acción de la Iglesia y, al
mismo tiempo, la fuente de la que emana su fuerza vital. A través de la
liturgia, Cristo continúa en su Iglesia, con ella y por medio de ella, la obra
de nuestra redención
220. ¿En qué consiste la economía sacramental?
La economía sacramental consiste
en la comunicación de los frutos de la redención de Cristo, mediante la
celebración de los sacramentos de la Iglesia, de modo eminente la Eucaristía,
"hasta que él vuelva" (1Co 11, 26)
CAPÍTULO
PRIMERO
EL
MISTERIO PASCUAL
EN
EL TIEMPO DE LA IGLESIA
LA
LITURGIA, OBRA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
221. ¿De qué modo el Padre es fuente y fin de la liturgia?
En la liturgia el Padre nos colma
de sus bendiciones en el Hijo encarnado, muerto y resucitado por nosotros, y
derrama en nuestros corazones el Espíritu Santo. Al mismo tiempo, la Iglesia
bendice al Padre mediante la adoración, la alabanza y la acción de gracias, e
implora el don de su Hijo y del Espíritu Santo.
222. ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia?
En la liturgia de la Iglesia,
Cristo significa y realiza principalmente su misterio pascual. Al entregar el
Espíritu Santo a los Apóstoles, les ha concedido, a ellos y a sus sucesores, el
poder de actualizar la obra de la salvación por medio del sacrificio
eucarístico y de los sacramentos, en los cuales Él mismo actúa para comunicar
su gracia a los fieles de todos los tiempos y en todo el mundo.
223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia?
En la liturgia se realiza la más
estrecha cooperación entre el Espíritu Santo y la Iglesia. El Espíritu Santo
prepara a la Iglesia para el encuentro con su Señor, recuerda y manifiesta a
Cristo a la fe de la asamblea de creyentes, hace presente y actualiza el
Misterio de Cristo, une la Iglesia a la vida y misión de Cristo y hace
fructificar en ella el don de la comunión.
EL
MISTERIO PASCUAL EN LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
224. ¿Qué son los sacramentos y cuántos hay?
Los sacramentos son signos
sensibles y eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la
Iglesia, a través de los cuales se nos otorga la vida divina. Son siete:
Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Unción de los enfermos, Orden y
Matrimonio.
225. ¿Qué relación existe entre los sacramentos y Cristo?
Los misterios de la vida de
Cristo constituyen el fundamento de lo que ahora, por medio de los ministros de
su Iglesia, el mismo Cristo dispensa en los sacramentos.
"Lo que era visible en nuestro
Salvador ha pasado a sus sacramentos"
(San León Magno).
226. ¿Cuál es el vínculo de los sacramentos con la Iglesia?
Cristo ha confiado los
sacramentos a su Iglesia. Son "de la Iglesia" en un doble sentido:
"de ella", en cuanto son acciones de la Iglesia, la cual es
sacramento de la acción de Cristo; y "para ella", en el sentido de
que edifican la Iglesia.
227. ¿Qué es el "carácter" sacramental?
El carácter sacramental es un
sello espiritual, conferido por los sacramentos del Bautismo, de la Confirmación
y del Orden. Constituye promesa y garantía de la protección divina. En virtud
de este sello, el cristiano queda configurado a Cristo, participa de diversos
modos en su sacerdocio y forma parte de la Iglesia según estados y funciones
diversos. Queda, por tanto, consagrado al culto divino y al servicio de la
Iglesia. Puesto que el carácter es indeleble, los sacramentos que lo imprimen
sólo pueden recibirse una vez en la vida.
228. ¿Qué relación tienen los sacramentos con la fe?
Los sacramentos no sólo suponen
la fe, sino que con las palabras y los elementos rituales la alimentan,
fortalecen y expresan. Celebrando los sacramentos la Iglesia confiesa la fe
apostólica. De ahí la antigua sentencia: "lex orandi, lex credendi",
esto es, la Iglesia cree tal como reza.
229. ¿Por qué los sacramentos son eficaces?
Los sacramentos son eficaces ex
opere operato ("por el hecho mismo de que la acción sacramental se
realiza"), porque es Cristo quien actúa en ellos y quien da la gracia que
significan, independientemente de la santidad personal del ministro. Sin
embargo, los frutos de los sacramentos dependen también de las disposiciones
del que los recibe.
230. ¿Por qué los sacramentos son necesarios para la salvación?
Para los creyentes en Cristo, los
sacramentos, aunque no todos se den a cada uno de los fieles, son necesarios
para la salvación, porque otorgan la gracia sacramental, el perdón de los
pecados, la adopción como hijos de Dios, la configuración con Cristo Señor y la
pertenencia a la Iglesia. El Espíritu Santo cura y transforma a quienes los
reciben.
231. ¿Qué es la gracia sacramental?
La gracia sacramental es la
gracia del Espíritu Santo, dada por Cristo y propia de cada sacramento. Esta
gracia ayuda al fiel en su camino de santidad, y también a la Iglesia en su
crecimiento de caridad y testimonio.
232. ¿Qué relación existe entre los sacramentos y la vida eterna?
En los sacramentos la Iglesia
recibe ya un anticipo de la vida eterna, mientras vive "aguardando la
feliz esperanza y la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador
nuestro Jesucristo" (Tt 2, 13).
CAPÍTULO
SEGUNDO
LA
CELEBRACIÓN SACRAMENTAL
DEL
MISTERIO PASCUAL
CELEBRAR
LA LITURGIA DE LA IGLESIA
¿Quién
celebra?
233. ¿Quién actúa en la liturgia?
En la liturgia actúa el
"Cristo total" (Christus totus), Cabeza y Cuerpo. En cuanto sumo
Sacerdote, Él celebra la liturgia con su Cuerpo, que es la Iglesia del cielo y
de la tierra.
234. ¿Quién celebra la liturgia del cielo?
La liturgia del cielo la celebran
los ángeles, los santos de la Antigua y de la Nueva Alianza, en particular la
Madre de Dios, los Apóstoles, los mártires y "una muchedumbre inmensa, que
nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas" (Ap 7, 9).
Cuando celebramos en los sacramentos el misterio de la salvación, participamos
de esta liturgia eterna.
235. ¿De qué modo la Iglesia en la tierra celebra la liturgia?
La Iglesia en la tierra celebra
la liturgia como pueblo sacerdotal, en el cual cada uno obra según su propia
función, en la unidad del Espíritu Santo: los bautizados se ofrecen como
sacrificio espiritual; los ministros ordenados celebran según el Orden recibido
para el servicio de todos los miembros de la Iglesia; los obispos y presbíteros
actúan en la persona de Cristo Cabeza.
¿Cómo
celebrar?
236. ¿Cómo se celebra la liturgia?
La celebración litúrgica está
tejida de signos y símbolos, cuyo significado, enraizado en la creación y en
las culturas humanas, se precisa en los acontecimientos de la Antigua Alianza y
se revela en plenitud en la Persona y la obra de Cristo.
237. ¿De dónde proceden los signos sacramentales?
Algunos signos sacramentales
provienen del mundo creado (luz, agua, fuego, pan, vino, aceite); otros, de la
vida social (lavar, ungir, partir el pan); otros de la historia de la salvación
en la Antigua Alianza (los ritos pascuales, los sacrificios, la imposición de
manos, las consagraciones). Estos signos, algunos de los cuales son normativos
e inmutables, asumidos por Cristo, se convierten en portadores de la acción
salvífica y de santificación
238. ¿Qué relación existe entre las acciones y las palabras en la
celebración sacramental?
En la celebración sacramental las
acciones y las palabras están estrechamente unidas. En efecto, aunque las
acciones simbólicas son ya por sí mismas un lenguaje, es preciso que las
palabras del rito acompañen y vivifiquen estas acciones. Indisociables en
cuanto signos y enseñanza, las palabras y las acciones litúrgicas lo son
también en cuanto realizan lo que significan.
239. ¿Con qué criterios el canto y la música tienen una función propia
dentro de la celebración litúrgica?
Puesto que la música y el canto
están estrechamente vinculados a la acción litúrgica, deben respetar los
siguientes criterios: la conformidad de los textos a la doctrina católica, y
con origen preferiblemente en la Sagrada Escritura y en las fuentes litúrgicas;
la belleza expresiva de la oración; la calidad de la música; la participación
de la asamblea; la riqueza cultural del Pueblo de Dios y el carácter sagrado y
solemne de la celebración.
"El que canta, reza dos
veces" (San Agustín).
240. ¿Cuál es la finalidad de las sagradas imágenes?
La imagen de Cristo es el icono
litúrgico por excelencia. Las demás, que representan a la Madre de Dios y a los
santos, significan a Cristo, que en ellos es glorificado. Las imágenes
proclaman el mismo mensaje evangélico que la Sagrada Escritura transmite
mediante la palabra, y ayudan a despertar y alimentar la fe de los creyentes.
¿Cuándo
celebrar?
241. ¿Cuál es el centro del tiempo litúrgico?
El centro del tiempo litúrgico es
el domingo , fundamento y núcleo de todo el año litúrgico, que tiene su
culminación en la Pascua anual, fiesta de las fiestas.
242. ¿Cuál es la función del año litúrgico?
La función del año litúrgico es
celebrar todo el Misterio de Cristo, desde la Encarnación hasta su retorno
glorioso. En días determinados, la Iglesia venera con especial amor a María, la
bienaventurada Madre de Dios, y hace también memoria de los santos, que
vivieron para Cristo, con Él padecieron y con Él han sido glorificados.
243. ¿Qué es la Liturgia de las Horas?
La Liturgia de las Horas, oración
pública y común de la Iglesia, es la oración de Cristo con su Cuerpo, la
Iglesia. Por su medio, el Misterio de Cristo, que celebramos en la Eucaristía,
santifica y transfigura el tiempo de cada día. Se compone principalmente de
salmos y de otros textos bíblicos, y también de lecturas de los santos Padres y
maestros espirituales.
¿Dónde
celebrar?
244. ¿Tiene la Iglesia necesidad de lugares para celebrar la liturgia?
El culto "en espíritu y en
verdad" (Jn 4, 24) de la Nueva Alianza no está ligado a un lugar
exclusivo, porque Cristo es el verdadero templo de Dios, por medio del cual
también los cristianos y la Iglesia entera se convierten, por la acción del
Espíritu Santo, en templos del Dios vivo. Sin embargo, el Pueblo de Dios, en su
condición terrenal, tiene necesidad de lugares donde la comunidad pueda
reunirse para celebrar la liturgia.
245. ¿Qué son los edificios sagrados?
Los edificios sagrados son las
casas de Dios, símbolo de la Iglesia que vive en aquel lugar e imágenes de la
morada celestial. Son lugares de oración, en los que la Iglesia celebra sobre
todo la Eucaristía y adora a Cristo realmente presente en el tabernáculo.
246. ¿Cuáles son los lugares principales dentro de los edificios
sagrados?
Los lugares principales dentro de
los edificios sagrados son éstos: el altar, el sagrario o tabernáculo, el
receptáculo donde se conservan el santo crisma y los otros santos óleos, la
sede del obispo (cátedra) o del presbítero, el ambón, la pila bautismal y el
confesionario.
DIVERSIDAD
LITÚRGICA Y UNIDAD DEL MISTERIO
247. ¿Por qué el único Misterio de Cristo se celebra en la Iglesia según
diversas tradiciones litúrgicas?
El Misterio de Cristo, aunque es
único, se celebra según diversas tradiciones litúrgicas porque su riqueza es
tan insondable que ninguna tradición litúrgica puede agotarla. Desde los
orígenes de la Iglesia, por tanto, esta riqueza ha encontrado en los distintos
pueblos y culturas expresiones caracterizadas por una admirable variedad y
complementariedad.
248. ¿Qué criterio asegura la unidad dentro de la multiformidad?
El criterio para asegurar la
unidad en la multiformidad es la fidelidad a la Tradición Apostólica, es decir,
la comunión en la fe y en los sacramentos recibidos de los Apóstoles,
significada y garantizada por la sucesión apostólica. La Iglesia es católica:
puede, por tanto, integrar en su unidad todas las riquezas verdaderas de las
distintas culturas.
249. ¿Es todo inmutable en la liturgia?
En la liturgia, sobre todo en la
de los sacramentos, existen elementos inmutables por ser de institución divina,
que la Iglesia custodia fielmente. Hay después otros elementos, susceptibles de
cambio, que la Iglesia puede y a veces debe incluso adaptar a las culturas de
los diversos pueblos.
SEGUNDA
SECCIÓN
LOS
SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
Los
siete Sacramentos de la Iglesia
Bautismo
Confirmación
Eucaristía
Penitencia
Unción
de los enfermos
Orden
Matrimonio
250. ¿Cómo se distinguen los sacramentos de la Iglesia?
Los sacramentos de la Iglesia se
distinguen en sacramentos de la iniciación cristiana (Bautismo, Confirmación y
Eucaristía); sacramentos de la curación (Penitencia y Unción de los enfermos);
y sacramentos al servicio de la comunión y de la misión (Orden y Matrimonio).
Todos corresponden a momentos importantes de la vida cristiana, y están
ordenados a la Eucaristía "como a su fin específico" (Santo Tomás de
Aquino).
CAPÍTULO
PRIMERO
LOS
SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA
251. ¿Cómo se realiza la iniciación cristiana?
La Iniciación cristiana se
realiza mediante los sacramentos que ponen los fundamentos de la vida
cristiana: los fieles, renacidos en el Bautismo, se fortalecen con la
Confirmación, y son alimentados en la Eucaristía.
EL
SACRAMENTO DEL BAUTISMO
252. ¿Con qué nombres se conoce el primer Sacramento de la iniciación?
El primer sacramento de la
iniciación recibe, ante todo, el nombre de Bautismo, en razón del rito central
con el cual se celebra: bautizar significa "sumergir" en el agua;
quien recibe el bautismo es sumergido en la muerte de Cristo y resucita con Él
"como una nueva criatura" (2Co 5, 17). Se llama también "baño de
regeneración y renovación en el Espíritu Santo" (Tt 3, 5), e
"iluminación", porque el bautizado se convierte en "hijo de la
luz" (Ef 5, 8).
253. ¿Cómo se prefigura el Bautismo en la Antigua Alianza?
En la Antigua Alianza se
encuentran varias prefiguraciones del Bautismo: el agua, fuente de vida y de
muerte; el arca de Noé, que salva por medio del agua; el paso del Mar Rojo, que
libera al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto; el paso del Jordán, que
hace entrar a Israel en la tierra prometida, imagen de la vida eterna.
254. ¿Quién hace que se cumplan estas prefiguraciones?
Estas prefiguraciones del
bautismo las cumple Jesucristo, el cual, al comienzo de su vida pública, se
hace bautizar por Juan Bautista en el Jordán; levantado en la cruz, de su
costado abierto brotan sangre y agua, signos del Bautismo y de la Eucaristía, y
después de su Resurrección confía a los Apóstoles esta misión: "Id y haced
discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19-20).
255. ¿Desde cuándo y a quién administra la Iglesia el Bautismo?
Desde el día de Pentecostés, la
Iglesia administra el Bautismo al que cree en Jesucristo.
256. ¿En qué consiste el rito esencial del Bautismo?
El rito esencial del Bautismo
consiste en sumergir en el agua al candidato o derramar agua sobre su cabeza,
mientras se invoca el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
257. ¿Quién puede recibir el Bautismo?
Puede recibir el Bautismo
cualquier persona que no esté aún bautizada.
258. ¿Por qué la Iglesia bautiza a los niños?
La Iglesia bautiza a los niños
puesto que, naciendo con el pecado original, necesitan ser liberados del poder
del maligno y trasladados al reino de la libertad de los hijos de Dios.
259. ¿Qué se requiere para ser bautizado?
A todo aquel que va a ser
bautizado se le exige la profesión de fe, expresada personalmente, en el caso
del adulto, o por medio de sus padres y de la Iglesia, en el caso del niño. El
padrino o la madrina y toda la comunidad eclesial tienen también una parte de
responsabilidad en la preparación al Bautismo (catecumenado), así como en el
desarrollo de la fe y de la gracia bautismal.
260. ¿Quién puede bautizar?
Los ministros ordinarios del
Bautismo son el obispo y el presbítero; en la Iglesia latina, también el
diácono. En caso de necesidad, cualquiera puede bautizar, siempre que tenga la
intención de hacer lo que hace la Iglesia. Éste derrama agua sobre la cabeza
del candidato y pronuncia la fórmula trinitaria bautismal: "Yo te bautizo
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo".
261. ¿Es necesario el Bautismo para la salvación?
El Bautismo es necesario para la
salvación de todos aquellos a quienes el Evangelio ha sido anunciado y han
tenido la posibilidad de pedir este sacramento.
262. ¿Hay salvación posible sin el Bautismo?
Puesto que Cristo ha muerto para
la salvación de todos, pueden salvarse también sin el Bautismo todos aquellos
que mueren a causa de la fe (Bautismo de sangre), los catecúmenos, y todo
aquellos que, bajo el impulso de la gracia, sin conocer a Cristo y a la
Iglesia, buscan sinceramente a Dios y se esfuerzan por cumplir su voluntad
(Bautismo de deseo). En cuanto a los niños que mueren sin el Bautismo, la
Iglesia en su liturgia los confía a la misericordia de Dios.
263. ¿Cuáles son los efectos del Bautismo?
El Bautismo perdona el pecado
original, todos los pecados personales y todas las penas debidas al pecado;
hace participar de la vida divina trinitaria mediante la gracia santificante,
la gracia de la justificación que incorpora a Cristo y a su Iglesia; hace
participar del sacerdocio de Cristo y constituye el fundamento de la comunión
con los demás cristianos; otorga las virtudes teologales y los dones del
Espíritu Santo. El bautizado pertenece para siempre a Cristo: en efecto, queda
marcado con el sello indeleble de Cristo (carácter).
264. ¿Cuál es el significado del nombre cristiano recibido en el
Bautismo?
El nombre es importante porque
Dios conoce a cada uno por su nombre, es decir, en su unicidad. Con el
Bautismo, el cristiano recibe en la Iglesia el nombre propio, preferiblemente
de un santo, de modo que éste ofrezca al bautizado un modelo de santidad y le
asegure su intercesión ante Dios.
EL
SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN
265. ¿Qué lugar ocupa la Confirmación en el designio divino de salvación?
En la Antigua Alianza, los
profetas anunciaron que el Espíritu del Señor reposaría sobre el Mesías
esperado y sobre todo el pueblo mesiánico. Toda la vida y la misión de Jesús se
desarrollan en una total comunión con el Espíritu Santo. Los Apóstoles reciben
el Espíritu Santo en Pentecostés y anuncian "las maravillas de Dios"
(Hch 2,11). Comunican a los nuevos bautizados, mediante la imposición de las
manos, el don del mismo Espíritu. A lo largo de los siglos, la Iglesia ha
seguido viviendo del Espíritu y comunicándolo a sus hijos.
266. ¿Por qué se llama Confirmación o Crismación?
Se llama Confirmación, porque
confirma y refuerza la gracia bautismal. Se llama Crismación, puesto que un
rito esencial de este sacramento es la unción con el Santo Crisma (en las
Iglesias Orientales, unción con el Santo Myron).
267. ¿Cuál es el rito esencial de la Confirmación?
El rito esencial de la
Confirmación es la unción con el Santo Crisma (aceite de oliva mezclado con
perfumes, consagrado por el obispo), que se hace con la imposición de manos por
parte del ministro, el cual pronuncia las palabras sacramentales propias del
rito. En Occidente, esta unción se hace sobre la frente del bautizado con estas
palabras: "Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo". En las
Iglesias Orientales de rito bizantino, la unción se hace también en otras
partes del cuerpo, con la fórmula: "Sello del don del Espíritu
Santo".
268. ¿Cuál es el efecto de la Confirmación?
El efecto de la Confirmación es
la especial efusión del Espíritu Santo, tal como sucedió en Pentecostés. Esta
efusión imprime en el alma un carácter indeleble y otorga un crecimiento de la
gracia bautismal; arraiga más profundamente la filiación divina; une más
fuertemente con Cristo y con su Iglesia; fortalece en el alma los dones del
Espíritu Santo; concede una fuerza especial para dar testimonio de la fe
cristiana.
269. ¿Quién puede recibir este sacramento?
El sacramento de la Confirmación
puede y debe recibirlo, una sola vez, aquel que ya ha sido bautizado. Para
recibirlo con fruto hay que estar en gracia de Dios.
270. ¿Quién es el ministro de la Confirmación?
El ministro originario de la
Confirmación es el obispo: se manifiesta así el vínculo del confirmado con la
Iglesia en su dimensión apostólica. Cuando el sacramento es administrado por un
presbítero, como sucede ordinariamente en Oriente y en casos particulares en
Occidente, es el mismo presbítero, colaborador del obispo, y el santo crisma,
consagrado por éste, quienes expresan el vínculo del confirmado con el obispo y
con la Iglesia.
EL
SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA
271. ¿Qué es la Eucaristía?
La Eucaristía es el sacrificio
mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para
perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz,
confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. Es signo de
unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el
alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna.
272. ¿Cuándo instituyó Jesucristo la Eucaristía?
Jesucristo instituyó la
Eucaristía el Jueves Santo, "la noche en que fue entregado" (1Co 11,
23), mientras celebraba con sus Apóstoles la Última Cena.
273. ¿Cómo instituyó la Eucaristía?
Después de reunirse con los
Apóstoles en el Cenáculo, Jesús tomó en sus manos el pan, lo partió y se lo
dio, diciendo: "Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo que
será entregado por vosotros". Después tomó en sus manos el cáliz con el
vino y les dijo: "Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi
Sangre, Sangre de la Alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y
por todos los hombres, para el perdón de los pecados. Haced esto en
conmemoración mía".
274. ¿Qué representa la Eucaristía en la vida de la Iglesia?
La Eucaristía es fuente y culmen
de toda la vida cristiana. En ella alcanzan su cumbre la acción santificante de
Dios sobre nosotros y nuestro culto a Él. La Eucaristía contiene todo el bien
espiritual de la Iglesia: el mismo Cristo, nuestra Pascua. Expresa y produce la
comunión en la vida divina y la unidad del Pueblo de Dios. Mediante la
celebración eucarística nos unimos a la liturgia del cielo y anticipamos la
vida eterna.
275. ¿Qué nombres recibe este sacramento?
La inagotable riqueza de este
sacramento se expresa con diversos nombres, que evocan sus aspectos
particulares. Los más comunes son: Eucaristía, Santa Misa, Cena del Señor,
Fracción del Pan, Celebración Eucarística, Memorial de la Pasión, Muerte y
Resurrección del Señor, Santo Sacrificio, Santa y Divina Liturgia, Santos
Misterios, Santísimo Sacramento del Altar, Sagrada Comunión.
276. ¿Qué lugar ocupa la Eucaristía en el designio divino de salvación?
En la Antigua Alianza, la
Eucaristía fue anunciada sobre todo en la cena pascual, celebrada cada año por
los judíos con panes ázimos, como recuerdo de la salida apresurada y liberadora
de Egipto. Jesús la anunció en sus enseñanzas y la instituyó celebrando con los
Apóstoles la Última Cena durante un banquete pascual. La Iglesia, fiel al
mandato del Señor: "Haced esto en memoria mía" (1Co 11, 24), ha
celebrado siempre la Eucaristía, especialmente el domingo, día de la
resurrección de Jesús.
277. ¿Cómo se desarrolla la celebración de la Eucaristía?
La celebración eucarística se
desarrolla en dos grandes momentos, que forman un solo acto de culto: la
liturgia de la Palabra, que comprende la proclamación y la escucha de la
Palabra de Dios; y la liturgia eucarística, que comprende la presentación del
pan y del vino, la anáfora o plegaria eucarística, con las palabras de la
consagración, y la comunión.
278. ¿Quién es el ministro de la celebración de la Eucaristía?
El ministro de la celebración de
la Eucaristía es el sacerdote (obispo o presbítero), válidamente ordenado, que
actúa en la persona de Cristo Cabeza y en nombre de la Iglesia.
279. ¿Cuáles son los elementos esenciales y necesarios para celebrar la
Eucaristía?
Los elementos esenciales y
necesarios para celebrar la Eucaristía son el pan de trigo y el vino de vid.
280. ¿En qué sentido la Eucaristía es memorial del sacrificio de Cristo?
La Eucaristía es memorial del
sacrificio de Cristo, en el sentido de que hace presente y actual el sacrificio
que Cristo ha ofrecido al Padre, una vez por todas, sobre la Cruz en favor de
la humanidad. El carácter sacrificial de la Eucaristía se manifiesta en las
mismas palabras de la institución: "Esto es mi Cuerpo que se entrega por
vosotros" y "Este cáliz es la nueva alianza en mi Sangre que se
derrama por vosotros" (Lc 22, 19-20). El sacrificio de la Cruz y el
sacrificio de la Eucaristía son un único sacrificio. Son idénticas la víctima y
el oferente, y sólo es distinto el modo de ofrecerse: de manera cruenta en la
cruz, incruenta en la Eucaristía.
281. ¿De qué modo la Iglesia participa del Sacrificio eucarístico?
En la Eucaristía, el sacrificio
de Cristo se hace también sacrificio de los miembros de su Cuerpo. La vida de
los fieles, su alabanza, su sufrimiento, su oración y su trabajo se unen a los
de Cristo. En cuanto sacrificio, la Eucaristía se ofrece también por todos los
fieles, vivos y difuntos, en reparación de los pecados de todos los hombres y
para obtener de Dios beneficios espirituales y temporales. También la Iglesia
del cielo está unida a la ofrenda de Cristo.
282. ¿Cómo está Jesucristo presente en la Eucaristía?
Jesucristo está presente en la
Eucaristía de modo único e incomparable. Está presente, en efecto, de modo
verdadero, real y sustancial: con su Cuerpo y con su Sangre, con su Alma y su
Divinidad. Cristo, todo entero, Dios y hombre, está presente en ella de manera
sacramental, es decir, bajo las especies eucarísticas del pan y del vino.
283. ¿Qué significa transubstanciación?
Transubstanciación significa la
conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo, y
de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre. Esta conversión se
opera en la plegaria eucarística con la consagración, mediante la eficacia de
la palabra de Cristo y de la acción del Espíritu Santo. Sin embargo, permanecen
inalteradas las características sensibles del pan y del vino, esto es las
"especies eucarísticas".
284. La fracción del pan, ¿divide a Cristo?
La fracción del pan no divide a
Cristo: Él está presente todo e íntegro en cada especie eucarística y en cada
una de sus partes.
285. ¿Cuánto dura la presencia eucarística de Cristo?
La presencia eucarística de
Cristo continúa mientras subsistan las especies eucarísticas.
286. ¿Qué tipo de culto se debe rendir al sacramento de la Eucaristía?
Al sacramento de la Eucaristía se
le debe rendir el culto de latría, es decir la adoración reservada a Dios,
tanto durante la celebración eucarística, como fuera de ella. La Iglesia, en
efecto, conserva con la máxima diligencia las Hostias consagradas, las lleva a
los enfermos y a otras personas imposibilitadas de participar en la Santa Misa,
las presenta a la solemne adoración de los fieles, las lleva en procesión e
invita a la frecuente visita y adoración del Santísimo Sacramento, reservado en
el Sagrario.
287. ¿Por qué la Eucaristía es el banquete pascual?
La Eucaristía es el banquete
pascual porque Cristo, realizando sacramentalmente su Pascua, nos entrega su
Cuerpo y su Sangre, ofrecidos como comida y bebida, y nos une con Él y entre
nosotros en su sacrificio.
288. ¿Qué significa el altar?
El altar es el símbolo de Cristo
mismo, presente como víctima sacrificial (altar-sacrificio de la Cruz), y como
alimento celestial que se nos da a nosotros (altar-mesa eucarística).
289. ¿Cuándo obliga la Iglesia a participar de la Santa Misa?
La Iglesia establece que los
fieles tienen obligación de participar de la Santa Misa todos los domingos y fiestas
de precepto, y recomienda que se participe también en los demás días.
290. ¿Cuándo se debe recibir la sagrada Comunión?
La Iglesia recomienda a los
fieles que participan de la Santa Misa recibir también, con las debidas
disposiciones, la sagrada Comunión, estableciendo la obligación de hacerlo al
menos en Pascua.
291. ¿Qué se requiere para recibir la sagrada Comunión?
Para recibir la sagrada Comunión
se debe estar plenamente incorporado a la Iglesia Católica y hallarse en gracia
de Dios, es decir sin conciencia de pecado mortal. Quien es consciente de haber
cometido un pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes
de acercarse a comulgar. Son también importantes el espíritu de recogimiento y
de oración, la observancia del ayuno prescrito por la Iglesia y la actitud
corporal (gestos, vestimenta), en señal de respeto a Cristo.
292. ¿Cuáles son los frutos de la sagrada Comunión?
La sagrada Comunión acrecienta
nuestra unión con Cristo y con su Iglesia, conserva y renueva la vida de la
gracia, recibida en el Bautismo y la Confirmación y nos hace crecer en el amor
al prójimo. Fortaleciéndonos en la caridad, nos perdona los pecados veniales y
nos preserva de los pecados mortales para el futuro.
293. ¿Cuándo se puede administrar la sagrada Comunión a los otros
cristianos?
Los ministros católicos
administran lícitamente la sagrada Comunión a los miembros de las Iglesias
orientales que no están en plena comunión con la Iglesia católica, siempre que
éstos lo soliciten espontáneamente y tengan las debidas disposiciones.
Asimismo, los ministros católicos
administran lícitamente la sagrada Comunión a los miembros de otras comunidades
eclesiales que, en presencia de una grave necesidad, la pidan espontáneamente,
estén bien dispuestos y manifiesten la fe católica respecto al sacramento.
294. ¿Por qué se dice que la Eucaristía es "prenda de la gloria
futura"?
La Eucaristía es prenda de la
gloria futura porque nos colma de toda gracia y bendición del cielo, nos
fortalece en la peregrinación de nuestra vida terrena y nos hace desear la vida
eterna, uniéndonos a Cristo, sentado a la derecha del Padre, a la Iglesia del
cielo, a la Santísima Virgen y a todos los santos.
"En la Eucaristía, nosotros
partimos "un mismo pan que es remedio de inmortalidad, antídoto no para
morir, sino para vivir en Jesucristo para siempre"" (San Ignacio de
Antioquía).
CAPÍTULO
SEGUNDO
LOS
SACRAMENTOS DE CURACIÓN
295. ¿Por qué Cristo instituyó los sacramentos de la Penitencia y de la
Unción de los enfermos?
Cristo, médico del alma y del
cuerpo, instituyó los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de los
enfermos, porque la vida nueva que nos fue dada por Él en los sacramentos de la
iniciación cristiana puede debilitarse y perderse para siempre a causa del
pecado. Por ello, Cristo ha querido que la Iglesia continuase su obra de
curación y de salvación mediante estos dos sacramentos.
EL
SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
Y
LA RECONCILIACIÓN
296. ¿Qué nombres recibe este sacramento?
Este sacramento es llamado
sacramento de la Penitencia, de la Reconciliación, del Perdón, de la Confesión
y de la Conversión.
297. ¿Por qué hay un sacramento de la Reconciliación después del
Bautismo?
Puesto que la vida nueva de la
gracia, recibida en el Bautismo, no suprimió la debilidad de la naturaleza
humana ni la inclinación al pecado (esto es, la concupiscencia), Cristo
instituyó este sacramento para la conversión de los bautizados que se han
alejado de Él por el pecado.
298. ¿Cuándo fue instituido este sacramento?
El Señor resucitado instituyó
este sacramento cuando la tarde de Pascua se mostró a sus Apóstoles y les dijo:
"Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan
perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos" (Jn 20,
22-23).
299. ¿Tienen necesidad los bautizados de conversión?
La llamada de Cristo a la
conversión resuena continuamente en la vida de los bautizados. Esta conversión
es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia, que, siendo santa, recibe en
su propio seno a los pecadores.
300. ¿Qué es la penitencia interior?
La penitencia interior es el
dinamismo del "corazón contrito" (Sal 51, 19), movido por la gracia
divina a responder al amor misericordioso de Dios. Implica el dolor y el
rechazo de los pecados cometidos, el firme propósito de no pecar más, y la
confianza en la ayuda de Dios. Se alimenta de la esperanza en la misericordia
divina.
301. ¿De qué modos se expresa la penitencia en la vida cristiana?
La penitencia puede tener
expresiones muy variadas, especialmente el ayuno, la oración y la limosna.
Estas y otras muchas formas de penitencia pueden ser practicadas en la vida
cotidiana del cristiano, en particular en tiempo de Cuaresma y el viernes, día
penitencial.
302. ¿Cuáles son los elementos esenciales del sacramento de la Reconciliación?
Los elementos esenciales del
sacramento de la Reconciliación son dos: los actos que lleva a cabo el hombre,
que se convierte bajo la acción del Espíritu Santo, y la absolución del
sacerdote, que concede el perdón en nombre de Cristo y establece el modo de la
satisfacción.
303. ¿Cuáles son los actos propios del penitente?
Los actos propios del penitente
son los siguientes: un diligente examen de conciencia; la contrición (o
arrepentimiento), que es perfecta cuando está motivada por el amor a Dios, imperfecta
cuando se funda en otros motivos, e incluye el propósito de no volver a pecar;
la confesión, que consiste en la acusación de los pecados hecha delante del
sacerdote; la satisfacción, es decir, el cumplimiento de ciertos actos de
penitencia, que el propio confesor impone al penitente para reparar el daño
causado por el pecado.
304. ¿Qué pecados deben confesarse?
Se deben confesar todos los
pecados graves aún no confesados que se recuerdan después de un diligente
examen de conciencia. La confesión de los pecados graves es el único modo
ordinario de obtener el perdón.
305. ¿Cuándo se está obligado a confesar los pecados graves?
Todo fiel, que haya llegado al
uso de razón, está obligado a confesar sus pecados graves al menos una vez al
año, y de todos modos antes de recibir la sagrada Comunión.
306. ¿Por qué también los pecados veniales pueden ser objeto de la
confesión sacramental?
La Iglesia recomienda vivamente
la confesión de los pecados veniales aunque no sea estrictamente necesaria, ya
que ayuda a formar una recta conciencia y a luchar contra las malas
inclinaciones, a dejarse curar por Cristo y a progresar en la vida del
Espíritu.
307. ¿Quién es el ministro del sacramento de la Reconciliación?
Cristo confió el ministerio de la
reconciliación a sus Apóstoles, a los obispos, sucesores de los Apóstoles, y a
los presbíteros, colaboradores de los obispos, los cuales se convierten, por
tanto, en instrumentos de la misericordia y de la justicia de Dios. Ellos
ejercen el poder de perdonar los pecados en el nombre del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo.
308. ¿A quién está reservada la absolución de algunos pecados
particularmente graves?
La absolución de algunos pecados
particularmente graves (como son los castigados con la excomunión) está
reservada a la Sede Apostólica o al obispo del lugar o a los presbíteros
autorizados por ellos, aunque todo sacerdote puede absolver de cualquier pecado
y excomunión, al que se halla en peligro de muerte.
309. El confesor, ¿está obligado al secreto?
Dada la delicadeza y la grandeza
de este ministerio y el respeto debido a las personas, todo confesor está
obligado, sin ninguna excepción y bajo penas muy severas, a mantener el sigilo
sacramental, esto es, el absoluto secreto sobre los pecados conocidos en
confesión.
310. ¿Cuáles son los efectos de este sacramento?
Los efectos del sacramento de la
Penitencia son: la reconciliación con Dios y, por tanto, el perdón de los
pecados; la reconciliación con la Iglesia; la recuperación del estado de
gracia, si se había perdido; la remisión de la pena eterna merecida a causa de
los pecados mortales y, al menos en parte, de las penas temporales que son
consecuencia del pecado; la paz y la serenidad de conciencia y el consuelo del
espíritu; el aumento de la fuerza espiritual para el combate cristiano.
311. ¿Se puede celebrar en algunos casos este sacramento con la confesión
general y absolución colectiva?
En caso de grave necesidad (como
un inminente peligro de muerte), se puede recurrir a la celebración comunitaria
de la Reconciliación, con la confesión general y la absolución colectiva,
respetando las normas de la Iglesia y haciendo propósito de confesar
individualmente, a su debido tiempo, los pecados graves ya perdonados de esta
forma.
312. ¿Qué son las indulgencias?
Las indulgencias son la remisión
ante Dios de la pena temporal merecida por los pecados ya perdonados en cuanto
a la culpa, que el fiel, cumpliendo determinadas condiciones, obtiene para sí
mismo o para los difuntos, mediante el ministerio de la Iglesia, la cual, como
dispensadora de la redención, distribuye el tesoro de los méritos de Cristo y
de los santos.
EL
SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS
313. ¿Cómo es considerada la enfermedad en el Antiguo Testamento?
En el Antiguo Testamento, el
hombre experimenta en la enfermedad su propia limitación y, al mismo tiempo,
percibe que ésta se halla misteriosamente vinculada al pecado. Los profetas
intuyeron que la enfermedad podía tener también un valor redentor de los
pecados propios y ajenos. Así, la enfermedad se vivía ante Dios, de quien el
hombre imploraba la curación.
314. ¿Qué significado tiene la compasión de Jesús hacia los enfermos?
La compasión de Jesús hacia los
enfermos y las numerosas curaciones realizadas por él son una clara señal de
que con él había llegado el Reino de Dios y, por tanto, la victoria sobre el
pecado, el sufrimiento y la muerte. Con su pasión y muerte, Jesús da un nuevo
sentido al sufrimiento, el cual, unido al de Cristo, puede convertirse en medio
de purificación y salvación, para nosotros y para los demás.
315. ¿Cómo se comporta la Iglesia con los enfermos?
La Iglesia, habiendo recibido del
Señor el mandato de curar a los enfermos, se empeña en el cuidado de los que
sufren, acompañándolos con oraciones de intercesión. Tiene sobre todo un
sacramento específico para los enfermos, instituido por Cristo mismo y
atestiguado por Santiago: "¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los
presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre
del Señor" (St 5, 14-15).
316. ¿Quién puede recibir el sacramento de la Unción de los enfermos?
El sacramento de la Unción de los
enfermos lo puede recibir cualquier fiel que comienza a encontrarse en peligro
de muerte por enfermedad o vejez. El mismo fiel lo puede recibir también otras
veces, si se produce un agravamiento de la enfermedad o bien si se presenta
otra enfermedad grave. La celebración de este sacramento debe ir precedida, si
es posible, de la confesión individual del enfermo.
317. ¿Quién administra este sacramento?
El sacramento de la Unción de los
enfermos sólo puede ser administrado por los sacerdotes (obispos o
presbíteros).
318. ¿Cómo se celebra este sacramento?
La celebración del sacramento de
la Unción de los enfermos consiste esencialmente en la unción con óleo, bendecido
si es posible por el obispo, sobre la frente y las manos del enfermo (en el
rito romano, o también en otras partes del cuerpo en otros ritos), acompañada
de la oración del sacerdote, que implora la gracia especial de este sacramento.
319. ¿Cuáles son los efectos de este sacramento?
El sacramento de la Unción
confiere una gracia particular, que une más íntimamente al enfermo a la Pasión
de Cristo, por su bien y por el de toda la Iglesia, otorgándole fortaleza, paz,
ánimo y también el perdón de los pecados, si el enfermo no ha podido
confesarse. Además, este sacramento concede a veces, si Dios lo quiere, la
recuperación de la salud física. En todo caso, esta Unción prepara al enfermo
para pasar a la Casa del Padre.
320. ¿Qué es el Viático?
El Viático es la Eucaristía
recibida por quienes están por dejar esta vida terrena y se preparan para el
paso a la vida eterna. Recibida en el momento del tránsito de este mundo al
Padre, la Comunión del Cuerpo y de la Sangre de Cristo muerto y resucitado, es
semilla de vida eterna y poder de resurrección.
CAPÍTULO
TERCERO
LOS
SACRAMENTOS AL SERVICIO
DE
LA COMUNIÓN Y DE LA MISIÓN
321. ¿Cuáles son los sacramentos al servicio de la comunión y de la
misión?
Dos sacramentos, el Orden y el
Matrimonio, confieren una gracia especial para una misión particular en la
Iglesia, al servicio de la edificación del pueblo de Dios. Contribuyen
especialmente a la comunión eclesial y a la salvación de los demás.
EL
SACRAMENTO DEL ORDEN
322. ¿Qué es el sacramento del Orden?
El sacramento del Orden es aquel
mediante el cual, la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles, sigue siendo
ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos.
323. ¿Por qué se llama sacramento del Orden?
Orden indica un cuerpo eclesial,
del que se entra a formar parte mediante una especial consagración
(Ordenación), que, por un don singular del Espíritu Santo, permite ejercer una
potestad sagrada al servicio del Pueblo de Dios en nombre y con la autoridad de
Cristo.
324. ¿Cómo se sitúa el sacramento del Orden en el designio divino de la
salvación?
En la Antigua Alianza el
sacramento del Orden fue prefigurado por el servicio de los levitas, el
sacerdocio de Aarón y la institución de los setenta "ancianos" (Nm
11, 25). Estas prefiguraciones se cumplen en Cristo Jesús, quien, mediante su
sacrificio en la cruz, es "el único [.....] mediador entre Dios y los
hombres" (1Tm 2, 5), el "Sumo Sacerdote según el orden de
Melquisedec" (Hb 5,10). El único sacerdocio de Cristo se hace presente por
el sacerdocio ministerial.
"Sólo Cristo es el verdadero
sacerdote; los demás son ministros suyos"
(Santo Tomás de Aquino).
325. ¿De cuántos grados se compone el sacramento del Orden?
El sacramento del Orden se
compone de tres grados, que son insustituibles para la estructura orgánica de
la Iglesia: el episcopado, el presbiterado y el diaconado.
326. ¿Cuál es el efecto de la Ordenación episcopal?
La Ordenación episcopal da la
plenitud del sacramento del Orden, hace al Obispo legítimo sucesor de los
Apóstoles, lo constituye miembro del Colegio episcopal, compartiendo con el
Papa y los demás obispos la solicitud por todas las Iglesias, y le confiere los
oficios de enseñar, santificar y gobernar.
327. ¿Cuál es el oficio del obispo en la Iglesia particular que se le ha
confiado?
El obispo, a quien se confía una
Iglesia particular, es el principio visible y el fundamento de la unidad de esa
Iglesia, en la cual desempeña, como vicario de Cristo, el oficio pastoral,
ayudado por sus presbíteros y diáconos.
328. ¿Cuál es el efecto de la Ordenación presbiteral?
La unción del Espíritu marca al
presbítero con un carácter espiritual indeleble, lo configura a Cristo
sacerdote y lo hace capaz de actuar en nombre de Cristo Cabeza. Como cooperador
del Orden episcopal, es consagrado para predicar el Evangelio, celebrar el
culto divino, sobre todo la Eucaristía, de la que saca fuerza todo su
ministerio, y ser pastor de los fieles.
329. ¿Cómo ejerce el presbítero su ministerio?
Aunque haya sido ordenado para
una misión universal, el presbítero la ejerce en una Iglesia particular, en
fraternidad sacramental con los demás presbíteros que forman el
"presbiterio" y que, en comunión con el obispo y en dependencia de
él, tienen la responsabilidad de la Iglesia particular.
330. ¿Cuál es el efecto de la Ordenación diaconal?
El diácono, configurado con
Cristo siervo de todos, es ordenado para el servicio de la Iglesia, y lo cumple
bajo la autoridad de su obispo, en el ministerio de la Palabra, el culto
divino, la guía pastoral y la caridad.
331. ¿Cómo se celebra el sacramento del Orden?
En cada uno de sus tres grados,
el sacramento del Orden se confiere mediante la imposición de las manos sobre
la cabeza del ordenando por parte del obispo, quien pronuncia la solemne
oración consagratoria. Con ella, el obispo pide a Dios para el ordenando una
especial efusión del Espíritu Santo y de sus dones, en orden al ejercicio de su
ministerio.
332. ¿Quién puede conferir este sacramento?
Corresponde a los obispos
válidamente ordenados, en cuanto sucesores de los Apóstoles, conferir los tres
grados del sacramento del Orden.
333. ¿Quién puede recibir este sacramento?
Sólo el varón bautizado puede
recibir válidamente el sacramento del Orden. La Iglesia se reconoce vinculada
por esta decisión del mismo Señor. Nadie puede exigir la recepción del
sacramento del Orden, sino que debe ser considerado apto para el ministerio por
la autoridad de la Iglesia.
334. ¿Se exige el celibato para recibir el sacramento del Orden?
Para el episcopado se exige
siempre el celibato. Para el presbiterado, en la Iglesia latina, son
ordinariamente elegidos hombres creyentes que viven como célibes y tienen la
voluntad de guardar el celibato "por el reino de los cielos" (Mt 19,
12); en las Iglesias orientales no está permitido contraer matrimonio después
de haber recibido la ordenación. Al diaconado permanente pueden acceder también
hombres casados.
335. ¿Qué efectos produce el sacramento del Orden?
El sacramento del Orden otorga
una efusión especial del Espíritu Santo, que configura con Cristo al ordenado en
su triple función de Sacerdote, Profeta y Rey, según los respectivos grados del
sacramento. La ordenación confiere un carácter espiritual indeleble: por eso no
puede repetirse ni conferirse por un tiempo determinado.
336. ¿Con qué autoridad se ejerce el sacerdocio ministerial?
Los sacerdotes ordenados, en el
ejercicio del ministerio sagrado, no hablan ni actúan por su propia autoridad,
ni tampoco por mandato o delegación de la comunidad, sino en la Persona de
Cristo Cabeza y en nombre de la Iglesia. Por tanto, el sacerdocio ministerial
se diferencia esencialmente, y no sólo en grado, del sacerdocio común de los
fieles, al servicio del cual lo instituyó Cristo.
EL
SACRAMENTO DEL MATRIMONIO
337. ¿Cuál es el designio de Dios sobre el hombre y la mujer?
Dios, que es amor y creó al
hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha
llamado en el Matrimonio a una íntima comunión de vida y amor entre ellos,
"de manera que ya no son dos, sino una sola carne" (Mt 19, 6). Al
bendecirlos, Dios les dijo: "Creced y multiplicaos" (Gn 1, 28).
338. ¿Con qué fines ha instituido Dios el Matrimonio?
La alianza matrimonial del hombre
y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador,
está ordenada por su propia naturaleza a la comunión y al bien de los cónyuges,
y a la procreación y educación de los hijos. Jesús enseña que, según el
designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: "Lo que
Dios ha unido, que no lo separe el hombre" (Mc 10, 9).
339. ¿De qué modo el pecado amenaza al Matrimonio?
A causa del primer pecado, que ha
provocado también la ruptura de la comunión del hombre y de la mujer, donada
por el Creador, la unión matrimonial está muy frecuentemente amenazada por la
discordia y la infidelidad. Sin embargo, Dios, en su infinita misericordia, da
al hombre y a la mujer su gracia para realizar la unión de sus vidas según el
designio divino original.
340. ¿Qué enseña el Antiguo Testamento sobre el Matrimonio?
Dios ayuda a su pueblo a madurar
progresivamente en la conciencia de la unidad e indisolubilidad del Matrimonio,
sobre todo mediante la pedagogía de la Ley y los Profetas. La alianza nupcial
entre Dios e Israel prepara y prefigura la Alianza nueva realizada por el Hijo
de Dios, Jesucristo, con su esposa, la Iglesia.
341. ¿Qué novedad aporta Cristo al Matrimonio?
Jesucristo no sólo restablece el
orden original del Matrimonio querido por Dios, sino que otorga la gracia para
vivirlo en su nueva dignidad de sacramento, que es el signo del amor esponsal
hacia la Iglesia: "Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a la
Iglesia" (Ef 5, 25)
342. ¿Es el Matrimonio una obligación para todos?
El Matrimonio no es una
obligación para todos. En particular, Dios llama a algunos hombres y mujeres a
seguir a Jesús por el camino de la virginidad o del celibato por el Reino de
los cielos; éstos renuncian al gran bien del Matrimonio para ocupase de las
cosas del Señor tratando de agradarle, y se convierten en signo de la primacía
absoluta del amor de Cristo y de la ardiente esperanza de su vuelta gloriosa.
343. ¿Cómo se celebra el sacramento del Matrimonio?
Dado que el Matrimonio constituye
a los cónyuges en un estado público de vida en la Iglesia, su celebración
litúrgica es pública, en presencia del sacerdote (o de un testigo cualificado
de la Iglesia) y de otros testigos.
344. ¿Qué es el consentimiento matrimonial?
El consentimiento matrimonial es
la voluntad, expresada por un hombre y una mujer, de entregarse mutua y
definitivamente, con el fin de vivir una alianza de amor fiel y fecundo. Puesto
que el consentimiento hace el Matrimonio, resulta indispensable e
insustituible. Para que el Matrimonio sea válido el consentimiento debe tener
como objeto el verdadero Matrimonio, y ser un acto humano, consciente y libre,
no determinado por la violencia o la coacción.
345. ¿Qué se exige cuando uno de los esposos no es católico?
Para ser lícitos, los matrimonios
mixtos (entre católico y bautizado no católico) necesitan la licencia de la
autoridad eclesiástica. Los matrimonios con disparidad de culto (entre un
católico y un no bautizado), para ser válidos necesitan una dispensa. En todo
caso, es esencial que los cónyuges no excluyan la aceptación de los fines y las
propiedades esenciales del Matrimonio, y que el cónyuge católico confirme el
compromiso, conocido también por el otro cónyuge, de conservar la fe y asegurar
el Bautismo y la educación católica de los hijos.
346. ¿Cuáles son los efectos del sacramento del Matrimonio?
El sacramento del Matrimonio crea
entre los cónyuges un vínculo perpetuo y exclusivo. Dios mismo ratifica el
consentimiento de los esposos. Por tanto, el Matrimonio rato y consumado entre
bautizados no podrá ser nunca disuelto. Por otra parte, este sacramento
confiere a los esposos la gracia necesaria para alcanzar la santidad en la vida
conyugal y acoger y educar responsablemente a los hijos.
347. ¿Cuáles son los pecados gravemente contrarios al sacramento del
Matrimonio?
Los pecados gravemente contrarios
al sacramento del Matrimonio son los siguientes: el adulterio, la poligamia, en
cuanto contradice la idéntica dignidad entre el hombre y la mujer y la unidad y
exclusividad del amor conyugal; el rechazo de la fecundidad, que priva a la
vida conyugal del don de los hijos; y el divorcio, que contradice la
indisolubilidad.
348. ¿Cuándo admite la Iglesia la separación física de los esposos?
La Iglesia admite la separación
física de los esposos cuando la cohabitación entre ellos se ha hecho, por
diversas razones, prácticamente imposible, aunque procura su reconciliación.
Pero éstos, mientras viva el otro cónyuge, no son libres para contraer una
nueva unión, a menos que el matrimonio entre ellos sea nulo y, como tal,
declarado por la autoridad eclesiástica.
349. ¿Cuál es la actitud de la Iglesia hacia los divorciados vueltos a
casar?
Fiel al Señor, la Iglesia no
puede reconocer como matrimonio la unión de divorciados vueltos a casar
civilmente. "Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio
contra aquella; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete
adulterio" (Mc 10, 11-12). Hacia ellos la Iglesia muestra una atenta
solicitud, invitándoles a una vida de fe, a la oración, a las obras de caridad
y a la educación cristiana de los hijos; pero no pueden recibir la absolución
sacramental, acercarse a la comunión eucarística ni ejercer ciertas
responsabilidades eclesiales, mientras dure tal situación, que contrasta
objetivamente con la ley de Dios.
350. ¿Por qué la familia cristiana es llamada Iglesia doméstica?
La familia cristiana es llamada
Iglesia doméstica, porque manifiesta y realiza la naturaleza comunitaria y
familiar de la Iglesia en cuanto familia de Dios. Cada miembro, según su propio
papel, ejerce el sacerdocio bautismal, contribuyendo a hacer de la familia una
comunidad de gracia y de oración, escuela de virtudes humanas y cristianas y
lugar del primer anuncio de la fe a los hijos.
CAPÍTULO
CUARTO
OTRAS
CELEBRACIONES LITÚRGICAS
LOS
SACRAMENTALES
351. ¿Qué son los sacramentales?
Los sacramentales son signos
sagrados instituidos por la Iglesia, por medio de los cuales se santifican
algunas circunstancias de la vida. Comprenden siempre una oración acompañada de
la señal de la cruz o de otros signos. Entre los sacramentales, ocupan un lugar
importante las bendiciones, que son una alabanza a Dios y una oración para
obtener sus dones, la consagración de personas y la dedicación de cosas al
culto de Dios.
352. ¿Qué es un exorcismo?
Tiene lugar un exorcismo, cuando
la Iglesia pide con su autoridad, en nombre de Jesús, que una persona o un
objeto sea protegido contra el influjo del Maligno y sustraído a su dominio. Se
practica de modo ordinario en el rito del Bautismo. El exorcismo solemne,
llamado gran exorcismo, puede ser efectuado solamente por un presbítero
autorizado por el obispo.
353. ¿Qué formas de piedad popular acompañan la vida sacramental de la
Iglesia?
El sentido religioso del pueblo
cristiano ha encontrado en todo tiempo su expresión en formas variadas de
piedad, que acompañan la vida sacramental de la Iglesia, como son la veneración
de las reliquias, las visitas a santuarios, las peregrinaciones, las
procesiones, el "Vía crucis", el Rosario. La Iglesia, a la luz de la
fe, ilumina y favorece las formas auténticas de piedad popular.
LAS
EXEQUIAS CRISTIANAS
354. ¿Qué relación existe entre los sacramentos y la muerte del
cristiano?
El cristiano que muere en Cristo
alcanza, al final de su existencia terrena, el cumplimiento de la nueva vida
iniciada con el Bautismo, reforzada con la Confirmación y alimentada en la Eucaristía,
anticipo del banquete celestial. El sentido de la muerte del cristiano se
manifiesta a la luz de la Muerte y Resurrección de Cristo, nuestra única
esperanza; el cristiano que muere en Cristo Jesús va "a vivir con el
Señor" (2Co 5, 8).
355. ¿Qué expresan las exequias?
Las exequias, aunque se celebren
según diferentes ritos, respondiendo a las situaciones y a las tradiciones de
cada región, expresan el carácter pascual de la muerte cristiana, en la
esperanza de la resurrección, y el sentido de la comunión con el difunto,
particularmente mediante la oración por la purificación de su alma.
356. ¿Cuáles son los momentos principales de las exequias?
De ordinario, las exequias
comprenden cuatro momentos principales: la acogida de los restos mortales del difunto
por parte de la comunidad, con palabras de consuelo y esperanza para sus
familiares; la liturgia de la Palabra; el sacrificio eucarístico; y "el
adiós", con el que se encomienda el alma del difunto a Dios, fuente de
vida eterna, mientras su cuerpo es sepultado en la esperanza de la
Resurrección.