CUARTA PARTE
LA ORACIÓN CRISTIANA
PRIMERA
SECCIÓN
LA
ORACIÓN
EN
LA VIDA CRISTIANA
534. ¿Qué es la oración?
La oración es la elevación del
alma a Dios o la petición al Señor de bienes conformes a su voluntad. La
oración es siempre un don de Dios que sale al encuentro del hombre. La oración
cristiana es relación personal y viva de los hijos de Dios con su Padre
infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo, que habita
en sus corazones.
CAPÍTULO
PRIMERO
LA
REVELACIÓN DE LA ORACIÓN
535. ¿Por qué existe una vocación
universal a la oración?
Existe una vocación universal a
la oración, porque Dios, por medio de la creación, llama a todo ser desde la
nada; e incluso después de la caída, el hombre sigue siendo capaz de reconocer
a su Creador, conservando el deseo de Aquel que le ha llamado a la existencia.
Todas las religiones y, de modo particular, toda la historia de la salvación,
dan testimonio de este deseo de Dios por parte del hombre; pero es Dios quien
primero e incesantemente atrae a todos al encuentro misterioso de la oración.
LA
REVELACIÓN DE LA ORACIÓN
EN
EL ANTIGUO TESTAMENTO
536. ¿En qué sentido Abraham es un modelo de oración?
Abraham es un modelo de oración
porque camina en la presencia de Dios, le escucha y obedece. Su oración es un
combate de la fe porque, aún en los momentos de prueba, él continúa creyendo
que Dios es fiel. Aún más, después de recibir en su propia tienda la visita del
Señor que le confía sus designios, Abraham se atreve a interceder con audaz
confianza por los pecadores.
537. ¿Cómo oraba Moisés?
La oración de Moisés es modelo de
la oración contemplativa: Dios, que llama a Moisés desde la zarza ardiente,
conversa frecuente y largamente con él "cara a cara, como habla un hombre
con su amigo" (Ex 33, 11). De esta intimidad con Dios, Moisés saca la
fuerza para interceder con tenacidad a favor del pueblo; su oración prefigura
así la intercesión del único mediador, Cristo Jesús.
538. ¿Qué relaciones tienen en el Antiguo Testamento el templo y el rey
con la oración?
A la sombra de la morada de Dios
-el Arca de la Alianza y más tarde el Templo- se desarrolla la oración del
Pueblo de Dios bajo la guía de sus pastores. Entre ellos, David es el rey
"según el corazón de Dios" (cf Hch 13, 22), el pastor que ora por su
pueblo. Su oración es un modelo para la oración del pueblo, puesto que es
adhesión a la promesa divina, y confianza plena de amor, en Aquél que es el
solo Rey y Señor.
539. ¿Qué papel desempeña la oración en la misión de los Profetas?
Los Profetas sacan de la oración
luz y fuerza para exhortar al pueblo a la fe y a la conversión del corazón:
entran en una gran intimidad con Dios e interceden por los hermanos, a quienes
anuncian cuanto han visto y oído del Señor. Elías es el padre de los Profetas,
de aquellos que buscan el Rostro de Dios. En el monte Carmelo, obtiene el
retorno del pueblo a la fe gracias a la intervención de Dios, al que Elías
suplicó así: "¡Respóndeme, Señor, respóndeme!" (1R 18, 37).
540. ¿Cuál es la importancia de los Salmos en la oración?
Los Salmos son el vértice de la
oración en el Antiguo Testamento: la Palabra de Dios se convierte en oración
del hombre. Indisociablemente individual y comunitaria, esta oración, inspirada
por el Espíritu Santo, canta las maravillas de Dios en la creación y en la
historia de la salvación. Cristo ha orado con los Salmos y los ha llevado a su
cumplimiento. Por esto, siguen siendo un elemento esencial y permanente de la
oración de la Iglesia, que se adaptan a los hombres de toda condición y tiempo.
LA
ORACIÓN ES PLENAMENTE REVELADA
Y
REALIZADA EN JESÚS
541. ¿De quién aprendió Jesús a orar?
Conforme a su corazón de hombre,
Jesús aprendió a orar de su madre y de la tradición judía. Pero su oración
brota de una fuente más secreta, puesto que es el Hijo de Dios que, en su
humanidad santa, dirige a su Padre la oración filial perfecta.
542. ¿Cuándo oraba Jesús?
El Evangelio muestra
frecuentemente a Jesús en oración. Lo vemos retirarse en soledad, con
preferencia durante la noche; ora antes de los momentos decisivos de su misión
o de la misión de sus apóstoles. De hecho toda la vida de Jesús es oración,
pues está en constante comunión de amor con el Padre.
543. ¿Cómo oró Jesús en su pasión?
La oración de Jesús durante su
agonía en el huerto de Getsemaní y sus últimas palabras en la Cruz revelan la
profundidad de su oración filial: Jesús lleva a cumplimiento el designio
amoroso del Padre, y toma sobre sí todas las angustias de la humanidad, todas
las súplicas e intercesiones de la historia de la salvación; las presenta al
Padre, quien las acoge y escucha, más allá de toda esperanza, resucitándolo de
entre los muertos.
544. ¿Cómo nos enseña Jesús a orar?
Jesús nos enseña a orar no sólo
con la oración del Padre nuestro, sino también cuando Él mismo ora. Así, además
del contenido, nos enseña las disposiciones requeridas por una verdadera
oración: la pureza del corazón, que busca el Reino y perdona a los enemigos; la
confianza audaz y filial, que va más allá de lo que sentimos y comprendemos; la
vigilancia, que protege al discípulo de la tentación.
545. ¿Porqué es eficaz nuestra oración?
Nuestra oración es eficaz porque
está unida mediante la fe a la oración de Jesús. En Él la oración cristiana se
convierte en comunión de amor con el Padre; podemos presentar nuestras peticiones
a Dios y ser escuchados: "Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea
colmado" (Jn 16, 24).
546. ¿Cómo oraba la Virgen María?
La oración de María se
caracteriza por su fe y por la ofrenda generosa de todo su ser a Dios. La Madre
de Jesús es también la Nueva Eva, la "Madre de los vivientes" (cf Gn
3, 20): Ella ruega a Jesús, su Hijo, por las necesidades de los hombres.
547. ¿Existe en el Evangelio una oración de María?
Además de la intercesión de María
en Caná de Galilea, el Evangelio nos entrega el Magnificat (Lc 1, 46-55), que
es el cántico de la Madre de Dios y el de la Iglesia, la acción de gracias
gozosa, que sube desde el corazón de los pobres porque su esperanza se realiza
en el cumplimiento de las promesas divinas.
LA
ORACIÓN EN EL TIEMPO DE LA IGLESIA
548. ¿Cómo oraba la primera comunidad cristiana de Jerusalén?
Al comienzo del libro de los
Hechos de los Apóstoles, se narra que en la primera comunidad de Jerusalén,
educada por el Espíritu Santo en la vida de oración, los creyentes
"acudían asiduamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, a
la fracción del pan y a las oraciones" (Hch 2, 42).
549. ¿Cómo interviene el Espíritu Santo en la oración de la Iglesia?
El Espíritu Santo, Maestro
interior de la oración cristiana, educa a la Iglesia en la vida de oración, y
le hace entrar cada vez con mayor profundidad en la contemplación y en la unión
con el insondable misterio de Cristo. Las formas de oración, tal como las
revelan los escritos apostólicos y canónicos, siguen siendo normativas para la
oración cristiana.
550. ¿Cuáles son las formas esenciales de oración cristiana?
Las formas esenciales de oración
cristiana son la bendición y la adoración, la oración de petición y de
intercesión, la acción de gracias y la alabanza. La Eucaristía contiene y
expresa todas las formas de oración.
551. ¿Qué es la bendición?
La bendición es la respuesta
agradecida del hombre a los dones de Dios: nosotros bendecimos al Todopoderoso,
quien primeramente nos bendice y colma con sus dones.
552. ¿Cómo se puede definir la adoración?
La adoración es la prosternación
del hombre, que se reconoce criatura ante su Creador tres veces santo.
553. ¿Cuáles son las diversas formas de la oración de petición?
La oración de petición puede
adoptar diversas formas: petición de perdón o también súplica humilde y
confiada por todas nuestras necesidades espirituales y materiales; pero la
primera realidad que debemos desear es la llegada del Reino de Dios.
554. ¿En qué consiste la intercesión?
La intercesión consiste en pedir
en favor de otro. Esta oración nos une y conforma con la oración de Jesús, que
intercede ante el Padre por todos los hombres, en particular por los pecadores.
La intercesión debe extenderse también a los enemigos.
555. ¿Cuándo se da gracias a Dios?
La Iglesia da gracias a Dios
incesantemente, sobre todo cuando celebra la Eucaristía, en la cual Cristo hace
partícipe a la Iglesia de su acción de gracias al Padre. Todo acontecimiento se
convierte para el cristiano en motivo de acción de gracias.
556. ¿Qué es la oración de alabanza?
La alabanza es la forma de
oración que, de manera más directa, reconoce que Dios es Dios; es totalmente
desinteresada: canta a Dios por sí mismo y le da gloria por lo que Él es.
CAPÍTULO
SEGUNDO
LA
TRADICIÓN DE LA ORACIÓN
557. ¿Cuál es la importancia de la Tradición respecto a la oración?
A través de la Tradición viva, es
como en la Iglesia el Espíritu Santo enseña a orar a los hijos de Dios. En
efecto, la oración no se reduce a la manifestación espontánea de un impulso
interior, sino que implica contemplación, estudio y comprensión de las
realidades espirituales que se experimentan.
FUENTES
DE LA ORACIÓN
558. ¿Cuáles son las fuentes de la oración cristiana?
Las fuentes de la oración
cristiana son: la Palabra de Dios, que nos transmite "la ciencia suprema
de Cristo" (Flp 3, 8); la Liturgia de la Iglesia, que anuncia, actualiza y
comunica el misterio de la salvación; las virtudes teologales; las situaciones
cotidianas, porque en ellas podemos encontrar a Dios.
"Te amo, Señor, y la única
gracia que te pido es amarte eternamente. Dios mío, si mi lengua no puede decir
en todos los momentos que te amo, quiero que mi corazón te lo repita cada vez
que respiro" (San Juan María Vianney).
EL CAMINO DE LA ORACIÓN
559. ¿Hay en la Iglesia diversos caminos de oración?
En la Iglesia hay diversos
caminos de oración, según los diversos contextos históricos, sociales y
culturales. Corresponde al Magisterio discernir la fidelidad de estos caminos a
la tradición de la fe apostólica, y compete a los pastores y catequistas
explicar su sentido, que se refiere siempre a Jesucristo.
560. ¿Cuál es el camino de nuestra oración?
El camino de nuestra oración es
Cristo, porque ésta se dirige a Dios nuestro Padre pero llega a Él sólo si, al
menos implícitamente, oramos en el Nombre de Jesús. Su humanidad es, pues, la
única vía por la que el Espíritu Santo nos enseña a orar a Dios nuestro Padre.
Por esto las oraciones litúrgicas concluyen con la fórmula: "Por
Jesucristo nuestro Señor".
561. ¿Cuál es el papel del Espíritu Santo en la oración?
Puesto que el Espíritu Santo es
el Maestro interior de la oración cristiana y "nosotros no sabemos pedir
como conviene" (Rm 8, 26), la Iglesia nos exhorta a invocarlo e implorarlo
en toda ocasión: "¡Ven, Espíritu Santo!".
562. ¿En qué sentido es mariana la oración cristiana?
En virtud de la singular
cooperación de María con la acción del Espíritu Santo, la Iglesia ama rezar a
María y orar con María, la orante perfecta, para alabar e invocar con Ella al
Señor. Pues María, en efecto, nos "muestra el camino" que es su Hijo,
el único Mediador.
563. ¿Cómo reza la Iglesia a María?
La Iglesia reza a María, ante
todo, con el Ave María, oración con la que la Iglesia pide la intercesión de la
Virgen. Otras oraciones marianas son el Rosario, el himno Acáthistos, la
Paraclisis, los himnos y cánticos de las diversas tradiciones cristianas.
MAESTROS
DE ORACIÓN
564. ¿De qué modo los santos son maestros de la oración?
Los santos son para los
cristianos modelos de oración, y a ellos les pedimos también que intercedan,
ante la Santísima Trinidad, por nosotros y por el mundo entero; su intercesión
es el más alto servicio que prestan al designio de Dios. En la comunión de los
santos, a lo largo de la historia de la Iglesia, se han desarrollado diversos
tipos de espiritualidad, que enseñan a vivir y a practicar la oración.
565. ¿Quién puede enseñar a rezar?
La familia cristiana constituye
el primer ámbito de educación a la oración. Hay que recomendar de manera
particular la oración cotidiana en familia, pues es el primer testimonio de
vida de oración de la Iglesia. La catequesis, los grupos de oración, la
"dirección espiritual" son una escuela y una ayuda para la oración.
566. ¿Cuáles son los lugares favorables para la oración?
Se puede orar en cualquier sitio,
pero elegir bien el lugar tiene importancia para la oración. El templo es el
lugar propio de la oración litúrgica y de la adoración eucarística; también
otros lugares ayudan a orar, como "un rincón de oración" en la casa
familiar, un monasterio, un santuario.
CAPÍTULO
TERCERO
LA
VIDA DE ORACIÓN
567. ¿Qué momentos son los más indicados para la oración?
Todos los momentos son indicados
para la oración, pero la Iglesia propone a los fieles ritmos destinados a
alimentar la oración continua: oración de la mañana y del atardecer, antes y
después de las comidas, la Liturgia de la Horas, la Eucaristía dominical, el
Santo Rosario, las fiestas del año litúrgico.
"Es necesario acordarse de
Dios más a menudo que de respirar" (San Gregorio Nacianceno).
568. ¿Cuáles son las expresiones de la vida de oración?
La tradición cristiana ha
conservado tres modos principales de expresar y vivir la oración: la oración
vocal, la meditación y la oración contemplativa. Su rasgo común es el
recogimiento del corazón.
LAS
EXPRESIONES DE LA ORACIÓN
569. ¿En qué se caracteriza la oración vocal?
La oración vocal asocia el cuerpo
a la oración interior del corazón; incluso quien practica la más interior de
las oraciones no podría prescindir del todo en su vida cristiana de la oración
vocal. En cualquier caso, ésta debe brotar siempre de una fe personal. Con el
Padre nuestro, Jesús nos ha enseñado una fórmula perfecta de oración vocal.
570. ¿Qué es la meditación?
La meditación es una reflexión
orante, que parte sobre todo de la Palabra de Dios en la Biblia; hace
intervenir a la inteligencia, la imaginación, la emoción, el deseo, para
profundizar nuestra fe, convertir el corazón y fortalecer la voluntad de seguir
a Cristo; es una etapa preliminar hacia la unión de amor con el Señor.
571. ¿Qué es la oración contemplativa?
La oración contemplativa es una
mirada sencilla a Dios en el silencio y el amor. Es un don de Dios, un momento
de fe pura, durante el cual el que ora busca a Cristo, se entrega a la voluntad
amorosa del Padre y recoge su ser bajo la acción del Espíritu. Santa Teresa de
Jesús la define como una íntima relación de amistad: "estando muchas veces
tratando a solas con quien sabemos que nos ama".
EL COMBATE DE LA ORACIÓN
572. ¿Por qué la oración es un combate?
La oración es un don de la
gracia, pero presupone siempre una respuesta decidida por nuestra parte, pues
el que ora combate contra sí mismo, contra el ambiente y, sobre todo, contra el
Tentador, que hace todo lo posible para apartarlo de la oración. El combate de
la oración es inseparable del progreso en la vida espiritual: se ora como se
vive, porque se vive como se ora.
573. ¿Cuáles son las objeciones a la oración?
Además de los conceptos erróneos
sobre la oración, muchos piensan que no tienen tiempo para orar o que es inútil
orar. Quienes oran pueden desalentarse frente a las dificultades o los
aparentes fracasos. Para vencer estos obstáculos son necesarias la humildad, la
confianza y la perseverancia.
574. ¿Cuáles son las dificultades para la oración?
La dificultad habitual para la
oración es la distracción, que separa de la atención a Dios, y puede incluso
descubrir aquello a lo que realmente estamos apegados. Nuestro corazón debe
entonces volverse a Dios con humildad. A menudo la oración se ve dificultada
por la sequedad, cuya superación permite adherirse en la fe al Señor incluso
sin consuelo sensible. La acedía es una forma de pereza espiritual, debida al
relajamiento de la vigilancia y al descuido de la custodia del corazón.
575. ¿Cómo fortalecer nuestra confianza filial?
La confianza filial se pone a
prueba cuando pensamos que no somos escuchados. Debemos preguntarnos, entonces,
si Dios es para nosotros un Padre cuya voluntad deseamos cumplir, o más bien un
simple medio para obtener lo que queremos. Si nuestra oración se une a la de
Jesús, sabemos que Él nos concede mucho más que este o aquel don, pues
recibimos al Espíritu Santo, que transforma nuestro corazón.
576. ¿Es posible orar en todo momento?
Orar es siempre posible, pues el
tiempo del cristiano es el tiempo de Cristo resucitado, que está con nosotros
"todos los días" (Mt 28, 20). Oración y vida cristiana son, por ello,
inseparables.
"Es posible, incluso en el
mercado o en un paseo solitario, hacer una frecuente y fervorosa oración.
Sentados en vuestra tienda, comprando o vendiendo, o incluso haciendo la
cocina" (San Juan Crisóstomo).
577. ¿Cuál es la oración de la Hora de Jesús?
Se llama la oración de la Hora de
Jesús a la oración sacerdotal de Éste en la Última Cena. Jesús, Sumo Sacerdote
de la Nueva Alianza, dirige su oración al Padre cuando llega la Hora de su
"paso" a Dios, la Hora de su sacrificio.
SEGUNDA
SECCIÓN
LA
ORACIÓN DEL SEÑOR:
PADRE
NUESTRO
Padre nuestro Padre nuestro que
estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos
ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
578. ¿Cuál es el origen de la
oración del Padre nuestro?
Jesús nos enseñó esta
insustituible oración cristiana, el Padre nuestro, un día en el que un
discípulo, al verle orar, le rogó: "Maestro, enséñanos a orar" (Lc
11, 1). La tradición litúrgica de la Iglesia siempre ha usado el texto de San
Mateo (Mt 6, 9-13).
"LA
SÍNTESIS DE TODO EL EVANGELIO"
579. ¿Qué lugar ocupa el Padre nuestro en las Escrituras?
El Padre nuestro es "el
resumen de todo el Evangelio" (Tertuliano); "es la más perfecta de
todas las oraciones" (Santo Tomás de Aquino). Situado en el centro del
Sermón de la Montaña (Mt 5-7), recoge en forma de oración el contenido esencial
del Evangelio.
580. ¿Por qué se le llama "la oración del Señor"?
Al Padre nuestro se le llama
"Oración dominical", es decir "la oración del Señor",
porque nos la enseñó el mismo Jesús, nuestro Señor.
581. ¿Qué lugar ocupa el Padre nuestro en la oración de la Iglesia?
Oración por excelencia de la
Iglesia, el Padre nuestro es "entregado" en el Bautismo, para
manifestar el nacimiento nuevo a la vida divina de los hijos de Dios. La
Eucaristía revela el sentido pleno del Padre nuestro, puesto que sus
peticiones, fundándose en el misterio de la salvación ya realizado, serán
plenamente atendidas con la Segunda venida del Señor. El Padre nuestro es parte
integrante de la Liturgia de las Horas.
"PADRE
NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO"
582. ¿Por qué podemos acercarnos al Padre con plena confianza?
Podemos acercarnos al Padre con
plena confianza, porque Jesús, nuestro Redentor, nos introduce en la presencia
del Padre, y su Espíritu hace de nosotros hijos de Dios. Por ello, podemos
rezar el Padre nuestro con confianza sencilla y filial, gozosa seguridad y
humilde audacia, con la certeza de ser amados y escuchados.
583. ¿Cómo es posible invocar a Dios como "Padre"?
Podemos invocar a Dios como
"Padre", porque el Hijo de Dios hecho hombre nos lo ha revelado, y su
Espíritu nos lo hace conocer. La invocación del Padre nos hace entrar en su
misterio con asombro siempre nuevo, y despierta en nosotros el deseo de un
comportamiento filial. Por consiguiente, con la oración del Señor, somos
conscientes de ser hijos del Padre en el Hijo.
584. ¿Por qué decimos Padre "nuestro"?
"Nuestro" expresa una
relación con Dios totalmente nueva. Cuando oramos al Padre, lo adoramos y lo
glorificamos con el Hijo y el Espíritu. En Cristo, nosotros somos su pueblo, y
Él es nuestro Dios, ahora y por siempre. Decimos, de hecho, Padre
"nuestro", porque la Iglesia de Cristo es la comunión de una multitud
de hermanos, que tienen "un solo corazón y una sola alma" (Hch 4,
32).
585. ¿Con qué espíritu de comunión y de misión nos dirigimos a Dios como
Padre "nuestro"?
Dado que el Padre nuestro es un
bien común de los bautizados, éstos sienten la urgente llamada a participar en
la oración de Jesús por la unidad de sus discípulos. Rezar el Padre nuestro es
orar con todos los hombres y en favor de la entera humanidad, a fin de que
todos conozcan al único y verdadero Dios y se reúnan en la unidad.
586. ¿Qué significa la expresión "que estás en el cielo"?
La expresión bíblica
"cielo" no indica un lugar sino un modo de ser: Dios está más allá y
por encima de todo; la expresión designa la majestad, la santidad de Dios, y
también su presencia en el corazón de los justos. El cielo, o la Casa del
Padre, constituye la verdadera patria hacia la que tendemos en la esperanza,
mientras nos encontramos aún en la tierra. Vivimos ya en esta patria, donde
nuestra "vida está oculta con Cristo en Dios" (Col 3, 3).
LAS SIETE PETICIONES
587. ¿Cómo está compuesta la oración del Señor?
La oración del Señor contiene
siete peticiones a Dios Padre. Las tres primeras, más teologales, nos atraen
hacia Él, para su gloria, pues lo propio del amor es pensar primeramente en
Aquel que amamos. Estas tres súplicas sugieren lo que, en particular, debemos
pedirle: la santificación de su Nombre, la venida de su Reino y la realización
de su voluntad. Las cuatro últimas peticiones presentan al Padre de
misericordia nuestras miserias y nuestras esperanzas: le piden que nos alimente,
que nos perdone, que nos defienda ante la tentación y nos libre del Maligno.
588. ¿Qué significa "Santificado sea tu Nombre"?
Santificar el Nombre de Dios es,
ante todo, una alabanza que reconoce a Dios como Santo. En efecto, Dios ha
revelado su santo Nombre a Moisés, y ha querido que su pueblo le fuese
consagrado como una nación santa en la que Él habita.
589. ¿Cómo se santifica el Nombre de Dios en nosotros y en el mundo?
Santificar el Nombre de Dios, que
"nos llama a la santidad" (1Ts 4, 7), es desear que la consagración
bautismal vivifique toda nuestra vida. Asimismo, es pedir que, con nuestra vida
y nuestra oración, el Nombre de Dios sea conocido y bendecido por todos los
hombres.
590. ¿Qué pide la Iglesia cuando suplica "Venga a nosotros tu
Reino"?
La Iglesia invoca la venida final
del Reino de Dios, mediante el retorno de Cristo en la gloria. Pero la Iglesia
ora también para que el Reino de Dios crezca aquí ya desde ahora, gracias a la
santificación de los hombres en el Espíritu y al compromiso de éstos al
servicio de la justicia y de la paz, según las Bienaventuranzas. Esta petición
es el grito del Espíritu y de la Esposa: "Ven, Señor Jesús" (Ap 22,
20).
591. ¿Por qué pedimos "Hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo"?
La voluntad del Padre es que
"todos los hombres se salven" (1Tm 2, 4). Para esto ha venido Jesús:
para cumplir perfectamente la Voluntad salvífica del Padre. Nosotros pedimos a
Dios Padre que una nuestra voluntad a la de su Hijo, a ejemplo de María Santísima
y de los santos. Le pedimos que su benevolente designio se realice plenamente
sobre la tierra, como se ha realizado en el cielo. Por la oración, podemos
"distinguir cuál es la voluntad de Dios" (Rm 12, 2), y obtener
"constancia para cumplirla" (Hb 10, 36).
592. ¿Cuál es el sentido de la petición "Danos hoy nuestro pan de
cada día"?
Al pedir a Dios, con el confiado
abandono de los hijos, el alimento cotidiano necesario a cada cual para su
subsistencia, reconocemos hasta qué punto Dios Padre es bueno, más allá de toda
bondad. Le pedimos también la gracia de saber obrar, de modo que la justicia y
la solidaridad permitan que la abundancia de los unos cubra las necesidades de
los otros.
593. ¿Cuál es el sentido específicamente cristiano de esta petición?
Puesto que "no sólo de pan
vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Dios" (Mt 4, 4), la
petición sobre el pan cotidiano se refiere igualmente al hambre de la Palabra
de Dios y del Cuerpo de Cristo, recibido en la Eucaristía, así como al hambre
del Espíritu Santo. Lo pedimos, con una confianza absoluta, para hoy, el hoy de
Dios: y esto se nos concede, sobre todo, en la Eucaristía, que anticipa el
banquete del Reino venidero.
594. ¿Por qué decimos "Perdona nuestras ofensas como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden"?
Al pedir a Dios Padre que nos
perdone, nos reconocemos ante Él pecadores; pero confesamos, al mismo tiempo,
su misericordia, porque, en su Hijo y mediante los sacramentos, "obtenemos
la redención, la remisión de nuestros pecados" (Col 1, 14). Ahora bien,
nuestra petición será atendida a condición de que nosotros, antes, hayamos, por
nuestra parte, perdonado.
595. ¿Cómo es posible el perdón?
La misericordia penetra en
nuestros corazones solamente si también nosotros sabemos perdonar, incluso a
nuestros enemigos. Aunque para el hombre parece imposible cumplir con esta
exigencia, el corazón que se entrega al Espíritu Santo puede, a ejemplo de
Cristo, amar hasta el extremo de la caridad, cambiar la herida en compasión,
transformar la ofensa en intercesión. El perdón participa de la misericordia
divina, y es una cumbre de la oración cristiana.
596. ¿Qué significa "No nos dejes caer en la tentación"?
Pedimos a Dios Padre que no nos
deje solos y a merced de la tentación. Pedimos al Espíritu saber discernir, por
una parte, entre la prueba, que nos hace crecer en el bien, y la tentación, que
conduce al pecado y a la muerte; y, por otra parte, entre ser tentado y
consentir en la tentación. Esta petición nos une a Jesús, que ha vencido la
tentación con su oración. Pedimos la gracia de la vigilancia y de la
perseverancia final.
597. ¿Por qué concluimos suplicando "Y líbranos del mal"?
El mal designa la persona de
Satanás, que se opone a Dios y que es "el seductor del mundo entero"
(Ap 12, 9). La victoria sobre el diablo ya fue alcanzada por Cristo; pero
nosotros oramos a fin de que la familia humana sea liberada de Satanás y de sus
obras. Pedimos también el don precioso de la paz y la gracia de la espera
perseverante en el retorno de Cristo, que nos librará definitivamente del
Maligno.
598. ¿Qué significa el "Amén" final?
"Después, terminada la
oración, dices: Amén, refrendando por medio de este Amén, que significa
"Así sea", lo que contiene la oración que Dios nos enseñó" (San
Cirilo de Jerusalén).