24 de julio de 2010

Consejos para los pequeños en vacaciones de Semana Santa


ALGUNAS SUGERENCIAS
PARA VIVIR MEJOR

LA SEMANA SANTA



Ya están aquí de nuevo las vacaciones. Todo llega. Como ya hemos hecho en otras ocasiones, te dejamos estos consejos por si te resultan útiles.

Imagino que a estas alturas ya sueles hacer el “ofrecimiento de obras” al levantarte por las mañanas. Te puede servir esa oración -muy apropiada- que ya habrás aprendido en el cole, en donde se ofrece a Dios el día a través de la Virgen. Te la pongo a continuación por si no te acuerdas del todo. Rézala si quieres. Creo que te ayudará. Por cierto, no te levantes muy tarde estos días. Tienes que provechar el tiempo y si amaneces más temprano el tiempo se hace extraordinariamente más largo y te dará tiempo a hacer muchas más cosas.

“Oh Señora mía, Oh Madre mía. Yo me ofrezco del todo a vos y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua , mi corazón. En una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro guardadme y conservadme como cosa y posesión vuestra. Amén”.

No te olvides de rezar el Angelus en estos días. Ya sabes que la costumbre es hacerlo en torno a las 12 del mediodía. Por si también no te acuerdas te lo transcribo a continuación para que lo tengas a mano:

El Angel del Señor anunció a María.
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres; y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros peca-dores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Oración: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que por el anuncio del ángel hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y su Cruz, seamos llevados a la gloria de su Resu-rrección. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
En estos días en los que recordamos la Pasión de Jesucristo procura traer a tu mente con frecuencia estos momentos tan importantes de la vida de Nuestro Señor donde va a morir por nosotros. Sería estupendo que le quisieras ofrecer algún pequeño sacrificio para reparar por los pecados de todos los hombres -los nuestros también-, que son la causa de su sufrimiento. Te sugiero alguno de éstos:

1. Levantarte en punto por las mañanas.
2. Comer toda la comida que te sirvan.
3. Ayudar en casa.
4. Ordenar tu habitación.

Si tienes algún evangelio en casa, podrías leer esos capítulos donde se nos narra con detalle todo lo que el Señor padeció por nosotros. Y, no te olvides cada día de dedicar cuatro o cinco minutos a leer el folleto que te hemos recomendado en Capellanía. Si el que tienes no te gusta, déjalo y cámbialo en cuanto puedas por uno que te guste más.

Antes de dormir no te olvides del examen de conciencia. Por ejemplo, puedes pregun-tarte:

1. ¿He rezado lo previsto?
2. ¿He obedecido en todo?
3. ¿He vivido algún sacrificio?
4. ¿He ayudado a los demás?

En este momento, agradece al Señor lo bueno de este día, y pídele perdón por lo malo. Por ejemplo con esta oración:

“!Señor mío, Jesucristo!, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.”

Termina el día rezando las 3 Avemarías
–de rodillas si quieres- antes de acostarte.

Si en el lugar donde pasarás estas vacaciones hay procesiones, el ver alguna, te servirá para revivir mejor la pasión, muerte y resurrección del Señor.

Qué bien estaría que pudieras asistir a los “oficios de Semana Santa” con tus padres. Especialmente a los del Jueves Santo, y poder “recorrer las estaciones” visitando los monumentos, como ya te explicamos en clase. Aunque no te apures si no puedes ir. No es obligatorio.

No dejes de estudiar algo –siempre hay tiempo-.